NO TINC POR

By 19 agosto, 2017 Sociedad Sin comentarios
Barcelona atentado 2017 - Javier Soriano-AFP PHOTO

Son días difíciles en Barcelona. La locura y la intolerancia han vuelto a golpear, como ya lo hiciera en Londres, en París, Niza, Berlín, Manchester… Es difícil de comprender como se puede llevar a cabo un acto tan cruel como cobarde. Es difícil de aceptar que alguien se entregue a ejercer tal terror y creerse legitimado para ello. Tan solo estupidez e ignorancia. Estupidez por dejar a un lado y despreciar aquello que nos hace personas, e ignorancia por creer que con su brutalidad despiadada lograrán lo que se proponen.

Como era de esperar, su castigo injusto no ha tenido efecto. Con las horas, con los días, el miedo inicial se ha ido disipando y ha sido sustituido por profundos valores humanos. Hoy nos vemos reforzados más que nunca en la determinación de que no nos van a romper, que no van a salirse con la suya, que somos más, más fuertes y duros de lo que nunca pudieron imaginar, que no nos van a tumbar ni a acobardar, porque tenemos muy claro quiénes somos, lo que queremos y lo que no.

Somos cada lágrima vertida, cada abrazo compartido, cada caricia regalada para recomponer la desolación. Nuestras armas son las palabras y los gestos que nos han permitido levantarnos después de este golpe. Somos valientes, capaces de defender nuestros ideales sin derramar sangre inocente, capaces de construir y de rechazar su destrucción, capaces de arrinconarlos y defendernos con justicia y corazón. Capaces de decirles que por mucho que lo intenten la cobardía de su odio está condenada al fracaso, que nunca van a tener razón.

La voz unificada de los ciudadanos de Barcelona se ha alzado sobre el silencio en el mejor homenaje que se les puede dar a los inocentes. Un acto espontáneo de libertad, de rebeldía, de no aceptar lo que ellos pretenden. Una voz y un grito que se extienden allá donde la opresión y los valores inhumanos intentan imponerse a través de la injusticia y la violencia. Un lema para dejar claro a los asesinos que otra vez han perdido, que siempre perderán, que no lograrán pasar. Ellos pierden. Nosotros ganamos. No tenemos miedo. No tinc por.

Toni Mateo

Inpside | Psicólogo en Barcelona